Bloque Popular Revolucionario BPR 30 de Julio 1975 Beligerantes

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miércoles, 14 de abril de 2010

EN EL 27 ANIVERSARIO DE LA CONSECUENCIA HISTÓRICA ANTIPOEMA A SALVADOR CAYETANO CARPIO, COMANDANTE MARCIAL, PARA SER LEÍDO EN LA GRAN SALA DEL TEATRO


12 DE ABRIL 1983-2010

ANTIPOEMA A SALVADOR CAYETANO CARPIO,

COMANDANTE MARCIAL,

PARA SER LEÍDO EN LA GRAN SALA DEL TEATRO DE LA VIDA

Por Salvador Juárez


ESCENA: Al fondo de una pequeña sala de estudio, y en penumbra, se ve, dentro de un hueco en la pared hecho como para un armario, un hombre que escribe muy meditativamente. Por la penumbra, no se desvela la figura real del personaje. Tal vez algunos rasgos principales como su barbita rala, su estatura, sus anteojos característicos. Sobre esta escena, se oye la voz del narrador en off.

NARRADOR: (Voz en off)

Tus mismos “compañeros y hermanos”

te dejan solo en tu reducto,

y no sólo no permiten que opines y analices

sino que lanzan contra ti

las más absurdas y terribles bolas de veneno,

te niegan y prohíben que se te acerquen

y te endilgan “la contra” más abominable y perversa.

Pero como esas fichas nadie las cree,

por tus principios y antecedentes,

y porque tienes toda una obra innegable e imborrable,

que es tu vida,

tu vida fundida al movimiento popular de liberación;

proceden entonces a tejer contra ti

el complot más sórdido de la historia salvadoreña,

llevándote a colocar entre la espada y la espada,

esas espadas de doble filo conminándote

a caer muerto ignominiosamente,

rematadamente desplomado.

¡Ah inteligencia maligna que fraguó semejante urdimbre…!

Que aun tapiado en el cementerio tu cadáver

dijeron a preparar el otro sarcófago

donde había que enterrar tus cualidades humanas

y tus aportes políticos e ideológicos.

Y así, los sepultureros encomendados,

los claques de la muerte,

con la mirada en el suelo y al unísono

emitieron sus diatribas

y venablos contra tu memoria,

echándote la culpa de todos los errores del proceso

y desautorizando tu estatura de dirigente

y ninguneando tu contextura y disciplina socialista

y,

por último,

condenándote de “cobardía revolucionaria”.

¡Qué despiadado suceso y qué ruindad tan calculada!

Que no sólo para destruir tu nombre

llevaron a cabo tal felonía,

sino para acabar con la organización

que tú tanto amabas;

la cual, dicho sea de paso,

ya había sido visualizada

para ser socavada y eliminada como vanguardia revolucionaria,

todo por su carácter político-militar,

por su movimiento de masas

y sus Fuerzas Armadas Populares de Liberación;

por su estrategia de guerra popular prolongada,

por su alianza obrero-campesina,

por su vía hacia la revolución socialista,

por su anunciada toma del poder,

por su naturaleza definidamente marxista-leninista

y por ser decididamente antiimperialista.

¡Con razón, tú, y la visión de tu organización,

eran referentes completamente contrarios

a los planes de negociación del gobierno y Estados Unidos!

¡Con razón te convertiste en un estorbo

ante el bandazo en marcha;

quedándote solo, pero inconmovible,

en tu concepción táctica de profundizar e internacionalizar la lucha

para defender la Revolución en Centroamérica,

en vez de vaciar las masas, desmontar los frentes

y desmantelar la beligerancia ideológica!

¡Con razón te sentiste traicionado por “tus compañeros y hermanos”

y te viste cercado ante toda esa maniobra que finalmente comprendía:

A) Incriminarte un crimen que te resultaba doloroso y terrible;

B) Reducirte a tu casa como prisión y dejarte una seguridad carcelaria;

C) Pedirte que entregaras las estructuras, redes, miembros y colaboradores de tu organización, para una investigación sospechosa y vergonzante; y

D) Que te fueras a otro país aceptando la calumnia, el invento pérfido…!

Tu Última Carta, entonces, es una denuncia a esa conjura contra tus queridas FPL

y contra tu vida revolucionaria.

Una denuncia a esos planes que, con tu determinación,

sabes que están llegando a su culminación prevista.

Designios ante los cuales alcanzas avisar en tus últimos momentos:

¡No sé de donde proceden estos planes!”.

Empero no puedes aceptar y soportar esa infamia impunemente,

por lo que tu resolución final es

de cara a la Revolución Proletaria del mundo,

tu último acto de violencia revolucionaria,

acto con el cual enjuicias y sentencias inexorablemente:

Toda responsabilidad sobre mi decisión personal,

tomada en este momento,

recae sobre quienes,

aun siendo hermanos,

así han procedido…”

ESCENA ÚLTIMA: De repente, como en un drama de Eurípides, volando entra una mujer angelical. Baja a recibir la Carta que le entrega el personaje que se mantiene entre penumbra. Ella ve rápidamente hacia varios lados, percatándose de que no la están mirando. Dobla las páginas que recibe, las mete debajo de su escote, sube y sale de nuevo volando. Entonces, en un abrir y cerrar de ojos, la penumbra queda totalmente a ciegas, y de modo muy impactante se oye un disparo allá en lo más profundo. Después de que un reloj invisible marca siete segundos de silencio y oscuridad, la sala de estudio se va iluminando poco a poco…

Y en el pequeño espacio como para un armario o una alacena,

ocupado por una silla y una mesita

donde solía escribir y grabar sus mensajes,

se ve desplomado el dirigente obrero,

el estratega de la guerrilla salvadoreña,

el Primer Responsable de las FPL,

el Comandante en Jefe de las FAPL,

y el primer Coordinador de la Comandancia General del FMLN,

Salvador Cayetano Carpio

(Comandante Marcial).

De fondo se oye el Himno del Ejército Popular de Liberación,

que se funde con la Milonga del Fusilado

para luego corear hasta el infinito de las masas anónimas:

Compañero Apolinario Serrano…

¡Tus ideales de liberación

jamás se negociarán!

Compañero Neto Barrera…

¡Tu amor al pueblo,

en el Cristo Obrero se mantendrá!

Compañero Juan Chacón…

¡Tu puño en alto nunca claudicará!

Compañero Álvarez Córdova…

¡Tu integridad y proletarización,

sobre los vicios capitalistas prevalecerán!

Compañero Bernardo Torres…

¡Ante la demagogia e impostura,

tu arrojo colosal se impondrá!

Compañero Felipe Peña…

¡Tu espíritu organizativo y formativo,

entre las masas populares vivirá!

Compañero Roberto Sibrián…

¡Tu honestidad y convicción,

las generaciones rebeldes portarán!

Compañeros Eva, Chico y Toño…

¡Sus testimonios de lealtad,

con sangre y fuego escribieron libertad!

Con el Compañero Marcial…

¡Hasta la victoria final!

Leído en el acto conmemorativo el día 12 de abril de 2010,

ante la tumba de Salvador Cayetano Carpio

en el Cementerio General de Santa Tecla.

sábado, 4 de julio de 2009

El Salvador: Cayetano Carpio, ejemplo de lucha obrera

(Por Sonia Escobar. CO Latino)- El Cementerio General de Santa Tecla, lugar donde yacen Ios restos de uno de los más representativos Iíderes sindicales que ha tenido El Salvador, fue el escenario donde decenas de personas se reunieron para conmemorar el 25 aniversario de la muerte de Salvador Cayetano Carpio, conocido como 'Comandante Marcial' durante los inicios de Ia guerra civil en el país.

Carpio fue fundador de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), una de las cinco organizaciones que conformaron el exguerriIlero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), pero, antes fue el fundador del sindicalismo en El Salvador.
Su esposa, Tula Alvarenga, compartió con este vespertino una breve entrevista acerca de Ia Iucha de 'Marcial' por los derechos de los Obreros salvadoreños.

Cuándo se incorporó Cayetano Carpio a la lucha?

Por ahí por el año 1942, él se metió a Iuchar. Ya por el año 1946 él ya era líder del gremio de los panificadores, ya fue reconocido por todo el gremio. En ese mismo año estaba Ia huelga de los panificadores que luchaba por mejores condiciones de trabajo, mejores condiciones salariales y el triunfo de esa huelga es que el 17 de junio quedará establecido el 'Día del panificador'.

El 6 de agosto de 1946 a él Io capturaron por primera vez y lo tuvieron seis meses preso, acusándolo por amenazas de muerte al Presidente de la República de esa época, el general Salvador Castaneda Castro.

Ese fue un pretexto, porque en realidad a él lo capturaron por el movimiento panificador y para detener la lucha de los obreros panificadores.

Desde esa fecha hasta el día de su muerte él fue un luchador incansable.

Cuáles fueron los aportes de él a Ios movimientos sindicalistas?

En aquel entonces no se llamaban sindicatos, eran asociaciones y movimientos obreros. Los aportes fueron muchos.

El fue un buen organizador, un luchador incansable en la lucha reivindicativa de la clase obrera.

Por ejemplo, para los años 50's, él Iuchó mucho en primera fila con otros dirigentes obreros por Ias leyes sindicales y la libertad de sindicalizarse, por el Código de Trabajo, siempre estuvo en primera fila en Ias Iuchas reivindicativas del pueblo, especialmente de la clase obrera.

Si Marcial estuviera vivo, cuál considera que sería su opinión ante la situación sindical actual l?

El tenía una cIara visión de la lucha del pueblo salvadoreño. Para él, su gran aspiración era el triunfo de una verdadera revolución, que realmente diera al país Ia paz y que se garantizaran los derechos deI pueblo.

Desgraciadamente eso no se logró porque se cambió el rumbo del proceso que estaba en marcha.

Si estuviera vivo, él seguiría luchando por su pueblo, porque fue un luchador hasta el último día de su vida, prueba de ello es que ofrendo lo más preciado que tenemos: su vida.

Cuál es el legado de Cayetano Carpio?

EI fue y es un ejemplo de lucha y lealtad a su pueblo, siempre quiso que los patrones respetaran los derechos de sus trabajadores porque también son personas. Ese es el ejemplo de Marcial, su lucha.

Su sueño era Iograr una sociedad más justa donde ya no hubiera tanta desigualdad, tanta miseria.

- Cómo han sido estos veinticinco años sin 'Marcial'?

Estos años han sido muy duros porque siempre Io han desacreditado. Se han hablado de las cosas que no son ciertas, lo acusaron de asesinar a la compañera Ana María y eso no es cierto. EI no lo habría hecho, no lo hizo.

Durante los actos conmemorativos de la muerte Cayetano Carpio, familiares, amigos y excompaneros sindicalistas compartieron anécdotas y cantos para recordarle.

Una ofrenda floral fue colocada sobre la tumba, por la esposa del líder mientras decenas de personas hacían una larga fiIa, a la espera de poder colocar flores para 'Marcial'.

No faltó la poesía, en el estilo y voz comprometida del poeta Salvador Juárez, así como de Julio Iraheta Santos y Rafael Mendoza; ni la música, en la voz de Roberto Quezada y Dimas Castellón, el primero de Yolocamba Ita, quienes cantaron 'La milonga del fusilado'.

No faltó el mural improvisado hecho de recortes de periódicos y revistas, con crónicas de Cayetano Carpio, montado provisionalmente sobre la solidaridad de otra tumba.


Salvador Cayetano Carpio a 25 años de su muerte: Sigue presente

Salvador Cayetano Carpio a 25 años de su muerte: Sigue presente

ovidioretana@yahoo.com




Centenares de personas se hicieron presentes en el cementerio general de Santa Tecla, el día 12 de abril del corriente, provenían de varios lugares de El Salvador, ataviados con pañoletas rojas, banderas y mantas de las Fuerzas Populares de Liberación Farabundo Martí (FPL) y del Bloque Popular Revolucionario (BPR).
El entusiasmo de los presentes irradiaba pasión, coraje y arrojo, en un contexto de alegría y fraternidad, daba la impresión que el tiempo había retrocedido a los años setentas del siglo pasado. En donde el ideal supremo era la lucha por un sistema político y un modelo económico democráticos, sin importar en lo más mínimo entregar la vida por el ideal supremo colectivo.
El cementerio estaba de fiesta, el color rojo de chile chiltepe maduro predominaba, las banderas se agitaban como la espuma de las olas del mar, los puños izquierdos de los presentes se elevaban al infinito para indicar, que aquí estaban presentes para no olvidar al más grande revolucionario salvadoreño, al panadero que amasó los ideales de justicia y que crecieron como la levadura.
Salvador Cayetano Carpio (Marcial), se mantuvo firme y fuerte como el roble, no lo doblegaron las torturas, la persecución ni sus subalternos que lo consideraron el mayor obstáculo para devenir diputados y alcaldes.
El principal valladar no fue el imperialismo yanqui, el gobierno burgués, la Fuerza Armada fascista, ni la oligarquía vende patria, no, fue Marcial, y fue tan roble que decidió morir a ver manchado su honor.
Pero como hoy estamos en año preelectoral, mejor hablamos después de las elecciones (2009). Igual que el caso de Roque Dalton, se abordó hasta después de la firma del Acuerdo de Paz (1992), pero se esclareció que el asesino fue Joaquín Villalobos.
Los testimonios de familiares
Tulita Alvarenga de Carpio, dijo: “Tienen una campaña de desprestigio, he sufrido mucho, porque mienten, mienten y mienten; yo sabía que Marcial no iba a morir acostado en una cama, lo llevaron a suicidarse. El gran sueño de él era el triunfo de la revolución, para que existiera paz y democracia, se truncó el ideal porque le cambiaron el rumbo a la lucha revolucionaria”.
Por su parte, Corina Carpio Alvarenga, hija de Marcial, dijo: “La victoria del pueblo se tiene que dar aunque pase mucho tiempo, y sea otra generación lo que la lleve a cabo. Me acuerdo cuando él le puso a la FPL Farabundo Martí, el Partido Comunista Salvadoreño se opuso a que se reivindicara la memoria de Farabundo Martí”.
Las canciones se hicieron presente
Participaron los músicos Franklin Quezada y Dimas Castellón, con sus guitarras y flautas, con melodías revolucionarias, en donde no podía faltar la canción Milonga del Fusilado, fue entonada en coro por la muchedumbre, se hizo remembranza del combo del Bloque Popular Revolucionario que acompañó a las luchas del movimiento popular.
La mayoría de los presentes habían sido combatientes, la Milonga, los hizo enrojecer los ojos, suspirar de duelo, y gotas del cielo caían sobre sus mejías, al recordarse de sus hermanos, hijos, compañeras y compañeros de vida, en fin hermanos que cayeron combatiendo y que quedaron enterrados en la madre tierra, se convirtieron en semillas que algún día germinarán, para continuar con el intento de floración que comenzó Anastasio Aquino (1833), que continuó Feliciano Ama (1932) y que prosiguió Salvador Cayetano Carpio (1983), está inconcluso el final, en donde florecerán veraneras rojas, amarillas, moradas y blancas, será un jardín el país.
La poesía también levantó su mano
La nota poética la puso Julio Iraheta Santos y Salvador Juárez, fue tonificante escucharlos, saber que hay líricos que vuelan tan libres como el viento, atravesando nubes, tiempo y cielo.
Salvador Juárez es el mejor poeta de El Salvador, por tal razón no aparece entrevistado en los medios de comunicación oficialistas, es una alegría saber que no pertenece a los poetas del sistema político salvadoreño, a los concultureros, es decir, funcionarios o simpatizantes de CONCULTURA.
Los poemas de Salvador Juárez fueron un roció de pétalos, donde el verso al pronunciarlo se convirtió en nota musical, el poema Puro Guanaco fue una sinfonía, un bouqué de letras hechas solfas.
El homenaje comenzó a las diez de la mañana y terminó a la una media de la tarde, hubiéramos seguido al amanecer.

Fuente citada:
http://www.ecumenico.org/leer.php/1527